El posible peligro de decir ‘muy bien’ a los niños

 

Hemos rescatado este post de otro blog porque nos resulta interesante.

Os lo pongo por aqui a ver que os parece:

 

Hola queridos lectores, este es uno de esos post que me cuesta escribir, ya que soy una de las primeras que tiene el ‘muy bien’ en la boca, es algo cultural o que vengo arrastrando de mi crianza, me cuesta no decirle a mis hijas ‘muy bien’. Pero he aprendido que quizá el ‘muy bien’ no tiene tantos beneficios como yo pensaba.

El tema surge en los grupos de diálogo de dos de nuestros cursos: Curso Online Montessori y Curso Online Inteligencias Múltiples, el ambos grupos y de forma casual, entramos en el debate sobre el posible peligro de decir ‘muy bien’ a los niños y la verdad me han abierto un poco los ojos… comparto con vosotros mis impresiones.

Partiendo de la base del artículo de Alfie Kohn Cinco Razones para Dejar de Decir “¡Muy Bien!” que comenta como el ‘muy bien’ se puede convertir casi en un tic verbal (me estaba pasando). Habla también de que no hay peligro, en sí mismo, en la necesidad que tenemos como padres y educadores de incentivar al niño o nuestras ganas de abrazarlos, mimarlos y hacerlos felices…. todo eso es positivo! el problema está en los elogios.

EL EXCESO DE ELOGIOS

Los niños que se ‘acostumbran’ al ‘muy bien’ (entiéndase cualquier otra frase significativamente parecida) son niños que se encasillan en el elogio, pueden depender del elogio de padres y/o maestros al realizar una actividad, lo esperan y muchas veces lo necesitan. Necesitan la aprobación para sentirse seguros.

EL ‘MUY BIEN’

Yo lo veo también, como el caso de que ese elogio pierde su real valor, es decir si un bebé te entrega un vaso y le dices ‘muy bien’ y así constantemente durante todo el día, todos los días, esa frase no tiene su verdadero valor, como por ejemplo el caso en que el peque pide hacer ‘pipi’ solo por primera vez, eso es un avance tremendo! un trabajo de varias etapas y para mi es un ‘muy bien’ en toda regla… es un logro absoluto… entiendes por dónde voy?

NO DESPIERTA EL INTERÉS

Esto también lo comenta Kohn en su artículo, por ejemplo cuando un niño hace un dibujo y te lo muestra… un ‘muy bonita pintura’ puede hacer perder el interés por dicha actividad y cito a Kohn:

“una cantidad impresionante de investigaciones científicas han mostrado que mientras más recompensamos a la gente por hacer algo, más tiende a perder el interés por cualquier cosa que deban hacer para obtener recompensas. Ahora el punto no es dibujar, leer, pensar, crear – el punto es tener el regalo, sea este un helado, un sticker o un “¡Muy bien!”… Los investigadores continúan hallando que los niños que son elogiados por hacer bien un trabajo creativo tienden a tropezar en la siguiente tarea- y no les va tan bien como a los niños que no fueron elogiados al principio.”

LA ALTERNATIVA

Yo particularmente lo tengo claro, no voy a dejar de decirles ‘muy bien’ a mis hijas, pero si voy a dosificarlos (al menos lo voy a intentar), quiero decírselos en el momento en el que realmente merezca la pena, sobre todo para que no estén esperando constantemente un elogio de mi parte cuando realizan algo.

Pero la pregunta ahora es ¿qué le digo? si me muestra algo, si quiere compartir algo especial conmigo o si me dice: ‘Mira mami’… Kohn propone las primeras tres alternativas, complemento con el resto:

– No diga nada. Esta es la opción que menos me gusta.

– Diga que lo vio. Un enunciado simple, sin evaluación (“Te pusiste los zapatos por ti mismo” o incluso solamente “Lo hiciste”) dice a su hijo que usted se dio cuenta.

– Hable menos y pregunte más. Por qué decirle a él qué parte de su dibujo le impresionó a usted cuando puede preguntarle qué es lo que a él le gusta más de su dibujo?

– Describir. Una frase breve que describe puede reforzar su autoestima por el interés mostrado (“Ese dibujo tiene muchos colores”).

Cuando un niño se siente seguro de sí mismo, deja de buscar aprobación en cada paso que da. – María Montessori
Cierro este post con dos cosas, la primer mi reflexión personal: ni las cosas malas, ni las cosas buenas en exceso parecen funcionar. Si nuestros niños viven en una eterna ‘primavera’ no van a valorar la luz porque nunca ha habido sombras. Aprendamos a enseñarles (sin elogios ni críticas) el verdadero valor de sus logros y avances.

Por último comentaros que en el Cine recientemente también han tocado este tema, he visto la película ‘Whiplas’ (recomendadísima por cierto) y tiene como mensaje, llevado al extremo, que ‘No hay dos palabras más dañinas en el idioma que: Buen Trabajo’ …. para nuestra comunicación podría ser ‘Muy bien’.